


Tengamos en cuenta la naturaleza del cortometraje. Estrictamente es un remake porque adapta un texto que previamente ha sido realizado por Hitchcock; Mascarada parte de una película ya realizada (Vertigo).
Entendamos que no por ello un remake tiene que ser una emulación o una transcripción de la película original, ni siquiera tiene por qué ser una adaptación. Puede que meramente parta del mismo texto, como sucede con cualquier versión de Romeo y Julieta, que después adquieren una forma totalmente propia. Es posible que partan de obras de teatro como Sleuth (La huella, 1970-2007) y que por requisitos de la industria se vean abocados a englobarse en el género ambiguo de remake.
Es apreciable que el género remake se está replanteando en los últimos tiempos, basten los ejemplos que he dado más arriba para observar el fenómeno. Para este año 2012 se va a estrenar un remake de The birds protagonizada por George Clooney.
Además hay una tendencia revisionista, muy alineada al movimiento postmoderno, en el que los grandes relatos son leídos con la mirada del ahora, descubriendo facetas sorprendentes y a veces inquietantes. En The Artist (2012) el director hace un sentido homenaje a Vertigo con la escena final que se desarrolla con el fondo musical de Bernard Herrman justo después de que el protagonista se ve en el cuadro y corre a su hogar a suicidarse.
Mascarada se enmarca en esta línea. Para mí toda la película tiene varias líneas de lectura algunas más ocultas que otras.
Con este texto, es mi intención guiar al espectador y darle las pautas necesarias para disfrutar los matices que guarda Mascarada.
Para ubicar al lector, haré un repaso de los personajes de la película y del corto, para entender mejor qué se pretende con cada uno de ellos.
Repasemos los personajes de Vertigo: Scottie, protagonista, detective que es contratado para seguir a Madeleine en sus misteriosos paseos. Madeleine, esposa de Elster con tendencias suicidas. Elster, quien contrata a Scottie con la idea de que sea testigo del desequilibrio mental de su esposa y así servirle de testigo y coartada en el juicio de su futura muerte. Judy, mujer anónima que se hace pasar Madeleine sabiendo que Scottie la está espiando. Carlota Valdés, espíritu del pasado que supuestamente posee a Madeleine (acorde con el ardid de Elster). Midge, amiga de Scottie que termina renunciando a su amor. En total 6 entidades.
Bien, ahora los personajes que aparecen en Mascarada: Alexandro como Scottie. Julia como Judy y protagonista. En el mismo papel, Maria Beamont como Madeleine. De la Rosa en lugar de Elster. El Chófer como extensión natural de De la Rosa (figura alegórica de su sensibilidad artística). La Duquesa de Osuna en la misma función que Carlota Valdés, a modo de telón de fondo (no actúa, solo aparece en los cuadros). Salvador Campo García, alcalde de una localidad. Figura que opera como macguffin general de la historia (De la Rosa diseña toda la trama para sacar información sobre él). En total 6 entidades.
El esquema argumental de relaciones entre personajes en Mascarada:
Después del trauma del Jardín el Capricho (De la Rosa le pide más o menos que se prostituya), Julia se despierta desnuda en la cama de Alexandro. Le sigue una misteriosa secuencia en la que vemos las imágenes de Vertigo en la televisión.
Mi intención con ella es subrayar el punto de arranque originario del proyecto.
1• Madeleine (Vertigo) se lanza al Lago San Fracisco –televisión- (María Beamont se lanza al lago del Capricho).
2• Alexandro escribe en su cuaderno “M.B se tira al lago del Capricho. ¿¿Suicidio??”
3• Arranca el diálogo entre Alexandro y Julia-María.
Señalo de este modo la pauta de relectura de la película de Vertigo. En la pestaña “PROYECTO” se encontrá un anáisis pormenorizado de la secuencia.
T Todo gira entorno a la pregunta ¿Quién es Julia?
Debe cruzarse todo tipo de sentimientos a alguien que decide ser cómplice indirecto de un asesinato y se dispone a engañar a personas inocentes usando la seducción y lo que sea necesario con tal de conseguir su propósito. Pero, en el caso de Julia, ¿cuáles son esos propósitos?
Elías De la Rosa es un clásico de las películas de Hitchcock. Un empresario sin escrúpulos que se mueve exclusivamente por ambición de poder, un corruptor que se cree en el camino de ser un semidios.
Los miedos de Julia se disipan a su lado. A pesar de saberle un monstruo se siente estable con su presencia. Así concebí la relación entre ambos, destructiva y enfermiza.
Este es el mundo emocional de Julia. Ella haría todo lo que le pidiera De la Rosa (o casi todo…), incluso hacerse pasar por su señora, Doña María Beaumont, heredera del viejo ducado de Osuna.
Pero María Beaumont no está. Lo que vemos es la imagen proyectada de De la Rosa y Alexandro. El cuerpo –desnudo- de Julia padece el cruce de ambos deseos masculinos. Julia es cómplice y verdugo de sí misma, y en su huida hacia adelante se topa con Alexandro. Irremediablemente, Julia no deja de adentrarse en su propio laberinto infernal.
Esto significa un contrapunto con la película original. El foco se centra en el ella, y no en él. Trata de enriquecer el personaje de Judy, con nuevas respuestas y nuevas preguntas.
En el corto no hay nada casual. La fecha seleccionada en la que se desarrolla (Marzo de 1986), definen un contexto sociocultural compulsivo de una España aun afectada por la dictadura. El poema recitado pertenece a Vicente Aleixandre (Consumación), una figura que me inspiró la personalidad de Alexandro, más compleja que la de Scottie y el traume de su compañero que cayó al vacío.
Los ochenta en España, una época acomplejada y con una aristocracia obsoleta que coquetea con la especulación inmobiliaria que en el futuro será el cáncer de la economía nacional; corrupción, el ideal del nuevo hombre y el triunfo del capitalismo internacional.
La bandera nobiliaria de los Beaumont (María Beaumont), hace referencia a la familia del ducado de Osuna, quienes mandaron construir el Jardín del Capricho en el Siglo XVIII, en plena competencia burguesa. Esta familia fue muy influyente en las decisiones de la corte de los Borbones, además de ser unos grandes mecenas de artistas tan importantes como Francisco de Goya.
La propia historia del Jardín del Capricho, abandonado a su suerte durante muchos años, que sirviera de búnker para los republicanos durante la Guerra Civil, y mercancía lucrativa durante los ochenta, se acomoda muy bien a la historia de Mascarada. Ni qué decir de su estética romanticista, además de contener el único laberinto de arbustos de Madrid, ordenado construir por la propia Duquesa de Osuna.
En el cortometraje aparece el retrato de la Duquesa de Osuna pintado por Madrazo (una posterior al de Goya) que se encuentra en el Museo Romántico de Madrid y que aparece en las escenas filmadas en la sala de billar.
Para más información entre la relación entre MASCARADA y VERTIGO consultar los archivos alojados en la pestaña PROYECTO, donde también se encontrarán los storie-boards, guiones y estudios de atrezzo y fotografía de Sandra Torralba y Eva Angelina.